Villeta ya no es el pueblo que cuando soplaba el viento norte, parecía ser llevado de aquí para allá por el polvo callejero.
Bastante ha cambiado por dentro, las veces que su sangre se ha detenido, pues muchos de sus moradores ya no están, y en su reemplazo (la cal y la arena no tienen memoria), han sido ...
Sé feliz. A menudo tus hijos te crean disgustos, pues te cuentan sus problemas económicos, sus disgustos amorosos, sin entrar en razones, sin querer reconocer, en su egoísmo, que tú también atraviesas por fieras pruebas que siembran en tu corazón botones de sangre. Con sinceridad, con firmeza, diles que ya has cumplido con tu función en la vida, y que ...
Fue un arte extremo, un terrible arte de la humanidad, tu muerte en el madero, Jesucristo. ¿Tenías o no, miedo? Yo no lo sé, pero el caso es que debía concretarse tu martirio para que después los hombres entendieran, que solamente somos gente desamparada, hija de la fe encontrada a la vera del camino.
Ay, tu Padre, el ...
Van quedando inspirados algunos escaparates de la ciudad de Asunción, con sus alegorías a los colores de la bandera del Paraguay. Pero yo aguardo más. Hace doscientos años nos hemos independizado de la corona española, y el pueblo paraguayo debe celebrarlo con entusiasmo, patriotismo, fogosidad... Estaría muy coqueto que las damas usen ¿por qué, no? aros de pluma con los ...
Cuántas cosas sucedieron en los pueblos del Paraguay y los libros no tomaron registro de esos hechos. Me refiero a aquellos casos que parecieran haber superado a la ficción, siempre tan delirantes. Invito al lector a entrar a los apasionantes relatos que fueron corriendo de boca en boca, entre mateadas, alrededor de un brasero encendido o en las rondas de tereré.
Sucedió en una compañía de Villeta. Una mujer-niña, de extraordinaria ...
¿Quién habló, quién dijo que solo en la primavera, porque las flores estallan en múltiples suspensos, y el pavo real muestra su poderío a la hembra, abriendo el adornado abanico policromado de su cola, y los árboles se pueblan de laboriosas hormigas rojas que trajinan por sus hojas verdes, muy verdes, quién dijo, repito, que solamente en la primavera, Eros ...