Tennessee Williams: un genio atormentado por su pasado

Tennessee Williams, un genio del teatro con una vida de tormentos.

Tennessee Williams fumando

En el aniversario del fallecimiento de Tennessee Williams te traemos un artículo en el que analizamos los elementos más característicos de su obra y la forma en la que su experiencia personal influyó en su escritura. Te hablamos de su infancia y las dificultades de desarrollar una vida feliz siguiendo el pulso de su deseo con una realidad que se lo puso todo en contra. Sin lugar a dudas, uno de los personajes de la literatura estadounidense que no deberías desconocer.

Los comienzos de un escritor ensombrecido: «El zoo de cristal»

Tennessee Williams llegó al mundo bajo el nombre de Thomas Lanier Williams III, que cambiaría posteriormente a aquel con el que se hizo conocido, el 26 de marzo de 1911 en Columbus, Mississippi, en el seno de una familia marcada por la inestabilidad emocional y el conflicto. Su madre, Edwina, era una mujer puritana y dominante, mientras que su padre, Cornelius, un hombre rudo y alcohólico. Con unos pocos años, Tennessee comprendió que su padre sentía muy poco interés por él. Para compensarlo por este núcleo familiar tan complicado para la supervivencia, la vida le puso una hermana mayor, Rose, que fue para el niño un personaje fundamental en la vida. La infancia transcurrió entre la rudeza de sus padres y la ternura de su hermana.

Pero las cosas se volverían nuevamente en su contra cuando su hermana fue diagnosticada de un tipo de esquizofrenia que le volvería sumamente difícil la vida, a tal punto que en 1943 fue sometida a una lobotomía. La afección emocional en su hermano menor fue tremenda. Al leerlo encontramos la huella que este duro golpe de la vida dejó en su mirada sobre el mundo. El trauma familiar es uno de los temas más presentes en su obra.

Sus piezas teatrales parecen perseguir una explicación o ir en busca de consuelo
ante los hechos catastróficos de su primera etapa de la vida. El zoo de cristal, la obra más emblemática de Williams, publicada en 1944, es un buen ejemplo de esto. Con ella Williams inauguró un tipo de escritura que sería determinante para el teatro anglosajón, el drama de memoria, cuya principal característica es que los acontecimientos se presentan desde la perspectiva subjetiva de un personaje mediante la remembranza, en lugar de mostrarse como una representación objetiva de la realidad.

Esta obra fundamental en su carrera se desarrolla en St. Louis durante la Gran Depresión y sigue la trágica historia de la familia Wingfield. El narrador, Tom Wingfield, trabaja en una fábrica para ayudar al sostén de la familia, pero sueña con convertirse en escritor. El núcleo familiar es agobiante para él, y se siente atrapado en las dinámicas confusas de las relaciones con sus consanguíneos. Su madre está obsesionada con conseguir un buen marido para su hija, quien tiene una discapacidad física. La joven también se siente atrapada en esas dinámicas y trata de huir de esa realidad refugiándose en su colección de figurillas de vidrio. Este elemento es el que ayudó al autor a conseguir el título de la obra.

En esta obra, Tennessee Williams expone la gran dificultad que las personas heridas por la vida sienten ante la realidad y lo mucho que un mundo de ficción o fantasía puede ayudar a huir de los sentimientos agobiantes de esta experiencia. De hecho, el tema de los espacios imaginarios que funcionan como refugio de la dureza de la vida es un tema sumamente recurrente en su obra. A través de esa obra se permea el tremendo sentimiento de culpa que acompañó al escritor a lo largo de toda su vida por no haber podido proteger a su hermana. Un hecho vital que terminó convirtiéndose en una obsesión literaria.

Tennessee Williams

La vida dramática de Williams transformó su mirada sobre la escritura

Deseo, adicción y decadencia: la lucha interior de un genio

En un mundo cerrado, donde la censura ortodoxa campaba a sus anchas, Tennessee Williams tuvo que enfrentarse con dos problemas: la gran dificultad de encontrar un lugar donde sentirse seguro y la contradicción interior por saberse libre y, al mismo tiempo, tremendamente condicionado por la educación y la moral de su entorno. Descubrió su homosexualidad en su primera juventud y se inclinó por vivir con libertad su deseo, disfrutando de la euforia y el placer de otros cuerpos. Sin embargo, la presión exterior lo llevó a tener serias dificultades para mantener relaciones de pareja satisfactorias. Sus relaciones amorosas fueron intensas y a menudo destructivas, reflejando la misma desesperación emocional que caracteriza a sus personajes.

El cóctel de la presión social y de la culpa por no haber podido ayudar a su hermana provocaron en él una inclinación a refugiarse en el alcohol. Junto a éste llegaron los barbitúricos, que se convirtieron en su refugio frente a la ansiedad y la depresión. En algunas de sus obras la autodestrucción se refleja en sus personajes; estoy pensando en Blanche DuBois, de Un tranvía llamado deseo, y Brick Pollitt, de La gata sobre el tejado de zinc.

Las dificultades emocionales de la vida llevaron a Tennessee Williams a sufrir tanto que poco a poco se vio conducido a dejar el teatro. Su dependencia al ácido barbitúrico lo llevó a tener serias complicaciones para seguir escribiendo. Falleció el 25 de febrero de 1983 al atragantarse con la tapa de un frasco de pastillas: el peor final para un genio, una mente brillante que supo transformar el teatro para siempre.

Tennessee Williams con una máquina de escribir

Con el drama de memoria Tennessee Williams modificó la historia del teatro para siempre



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