El Hombre de la Rosa

DESPERTAR DE UN SUEÑO

Estoy despertando de ese triste sueño

Que embarga mi alma de sabor avieso,

En la bambalina de los dramas negros

Se acuesta lo rancio del bello consejo. 

Suspira y jadeas sin maña de amarnos

En marco y apego de amargos salarios,

Tienes el mordiente derecho a sentido

Nutrido en aroma del poder de olvido.

Están los amores picantes de historias

Entre los abrojos de espinas hermosas,

Que no tiene aromas ni sabor de amor

Rebozo y pasiones en talamos de hojas.

Estamos hablando con plantas de artes

Con la flor y aroma al gris de una tarde,

Están los olores en fragmentos de aire

Envolviendo el turno de ese aquelarre.

Quien sea un longevo de la piel canela

No tiene derecho a un amar, ni a pena,

Ya está aborrecido de todas las gemas

Que quieren la plata de carne longeva.  

Estamos mirando pátinas que emergen

En matas que tienen sabor de quererse,

Susurros de olores estimulan las almas

Aroma y primor de unas flores blancas.

Llegan las palomas posando en el seto

Oliendo el albor de la flor de almendro,

Y se van volando para hablar al viento

Que existe Edén de flores de ensueño.

 

Autor:

Críspulo Cortés Cortés

El Hombre de la Rosa

14 abril del año 2011