("Mi vecino, el Duende Azul")
En el fondo de mi casa
habita un duende azul;
Cuando está triste se abraza
con su gato en un baúl.
A veces pasan los días
sin que el enano aparezca
y por esas cosas mías...
lo espié, antes que oscurezca.
¡Lo vi y no lo pude creer…!
Era un mundo de colores,
y bosques por recorrer
con hadas y hermosas flores.
De los árboles colgaban
deliciosos caramelos,
los chocolates estaban
por los troncos y por los cielos.
Abrí muy grande los ojos
cuando encontré a mi vecino:
Traje azul, zapatos rojos…
con sonrisa de Al Pacino.
Recitaba una poesía,
algún haiku, o un relato…
¡todos de mi autoría!
Y lo escuchaba hasta el gato…
Pero en un agosto helado,
(era una noche serena)
ocurrió lo inesperado...
justo después de la cena.
¡Se le escaparon las hadas
y se fueron muy campantes
cantando zambas, rock y baladas
por esos caminos de antes!
Dicen que en la serranía
en noches de luna llena
se escucha la algarabía
con violín, guitarra y quena…
...en tanto en los manantiales,
un gato maúlla (y canta)
bellos versos matinales
al sol que ya se levanta.
Y aquí, desde aquel viejo baúl,
salen rancias melodías
con llantos del duende azul...
en mis más tristes poesías.
Derechos reservados por Ruben Maldonado.
ILUSTRACION: Mi nietita Agustina, la hija menor de mi hija mayor (je je).