Comprendo, dulce señora,
su enfado de medianoche
que a mi puerta su reproche,
Llega por sentirse sola..
Quito su bata y su velo,
las joyas sobre su piel
libero y dejo caer
sobre su hombro su pelo.
Tienes, la hermosura del verso
escrito con amor del bueno,
te fundo a mi pecho y luego
en tu boca...Siembro un beso.
Y con sensual derroche
cual Diosa sobre mi lecho
Acaricio tus gemelos pechos
Haciendote mía, toda la noche...
RODAMA
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