nelida anderson parini

AUTORETRATO

Yo soy persona vehemente, no en pasiones, ni arrebatos,

no me gustan los maltratos, sufridos por mucha gente.

No me creo inteligente, por haber ido a la escuela,

cuando el conocimiento es ausente, es cuando la mente vuela.

 

Soy de palabra potente, no canto como canario.

Tampoco busco escenario, donde sentirme valiente.

A la vida voy de frente, no me oculto en un armario,

ni escatimo comentario al hablar del presidente.

 

Y cuando algún demente, de astucia me llama a engaño,

de inmediato reparo el daño, no se haga permanente.

No me esclaviza el dinero, ni me halagan los agasajos.

No busco llegar primero, ni me gustan los atajos.

 

Me junto con los de abajo, lo mismo que con pudientes,

no me guardo sus presentes, ni en sus fiestas me relajo.

Llevo en mi pecho tatuado, estandarte a la justicia.

No me gusta la codicia, ni el resentir amargado.

 

Si me siento acorralada por mentiras o desengaño,

salto ligera el escaño, poso alto la mirada.

Si es menester ceder, cuando la razón se impone,

no ocupo quién me presione, haciéndome retroceder.

 

Pero si hay que defender la dignidad de un hermano,

presta levanto mi mano, dispuesta a acometer.

No defiendo la violencia ante ningún proceder,

pues de acuerdo a mi entender, solo aturde a la conciencia.

 

Estos sentires los llevo a última consecuencia,

no me amarro a la prudencia, cuando la decencia muere.

No conozco la clemencia, cuando el interés se infiere

y aunque la vida perdiere, yo me aferro a mi creencia.