¡Qué brava eres mi negra consentida!
Ninguna adversidad te puede detener,
la enfrentas decidida luchando por la vida
y ha huido de tus predios pues no quiere perder.
No ha podido romper tu muro de oraciones
ha sido castigada por los decretos positivos,
la combates al orar dos veces con canciones
no logra inculcarte un pensamiento negativo.
Tu sola voluntad la hiere a muerte
tus ganas de vivir la desconciertan,
alguien puede decir que tienes suerte
pero afirmo que mujeres como tú, poco se encuentran.
Hoy doy gracias a Dios porque aún te tengo
y gracias a Jesús por escucharme,
le agradezco a la vida porque cuento
con tu cariño siempre y nunca has pensado abandonarme.
Es demasiado hermoso que aún podamos
festejar todavía un cumpleaños más,
que años y enfermedades derrotamos
para seguir compartiendo esta hermandad.
Que cumplas muchos años mami linda
pletóricos de salud y felicidad,
Que El Creador por siempre te bendiga
te cuide y sea, tu escudo, ante cualquier maldad.
RESERVADOS TODOS LOS DERECHOS DE AUTOR:
MIRIAM RINCÓN URDANETA.