Henry Joel

Sueño Eterno

Ojos cansados de tanto mirar,
de recorrer la vida sin tregua,
de perderse en el tiempo sin miedo,
sin pensar en la sombra postrera.

No es pesimismo, solo verdad:
hay que seguir, hay que correr,
aunque el alma se quiebre en silencio,
aunque por dentro se empiece a caer.

Porque nadie es el protagonista,
solo viajeros en este sendero,
y mientras la luz aún persista,
compartamos lo poco que es nuestro.

Que el silencio aún deja latidos,
aún hay risas, aún hay sueños,
pero el último viaje es sigiloso…
y llega siempre sin previo aviso.