Sola me quede sufriendo por un amor,
no recuerdo sí lo lloré,
solo escuché un alma llorar
a la orilla de la mar y contar sus penas
para decir adios a quien no volvera.
No quedó tiempo para hablar
ni tampoco para recordar
lo que me quedó en los labios,
es el último beso que le dí antes de partir.
No me sabe a tiempo perdido,
ni tampoco a tiempo pasado,
si lo que vivimos juntos,
nos hizo feliz en su momento.