Geovani

Mi sublime mariposa.

Eres mi niña hermosa, de amor afanosa,
Mi niña pura y bella, que su corazón me entrega,
Con la delicadeza de una rosa, con la dulzura bella,
Que sólo puede tener ella, mi sublime mariposa.

Eres alegre y festiva, en mi más leve intento,
Eres mariposa que esquiva, mi más tierno beso,
Sin más se lo lleva el viento, solo e inquieto,
Yo sé que me quieres, pues a mi vienes corriendo.

Y sueltas en mis brazos, un tierno suspiro,
Embebecida de amor y perdida,
En el giro de tu anhelo, e inicias esbelta
La carrera de tu vuelo, al cielo llegas ligera
En el más grande y amoroso contento.

Detén mi mariposa tu vuelo, quédate conmigo,
Quédate con las rosas, que nos trae sus aromas
Del campo el viento peregrino, con brisa del rio,
El olor que enamora, bajo los destellos de la aurora.

Nos inundan las fragancias de las flores,
Abrumándonos sin límites nuestros amores,
Y en nuestro embeleso te he logrado dar,
En tu boca un inocente beso, que te hizo el vuelo alzar.

Mientras revolotean con sus suaves acentos,
Las maravillosas aves en armonía con los vientos,
Sobre nosotros al mediodía, sus pequeñas alas batiendo,
Mientras entre suspiros, en mis brazos estas sonriendo.

“Entre la fragancia de las flores, hace que vuelen nuestras almas, la mía de la tuya cautiva, porque sé que me amas.”