Hay una lágrima que acaricia mi mejilla,
un torrente de penas,
una mueca que me hiere el alma
porque te amo aún después de la desdicha.
Quiero que seas feliz aún sin mi.
Qué locura desear no estar contigo!
Si te amo tanto...
Pero el remordimiento de haberte maltratado
me hace amarte aún desde lo lejano.
Te amo,
sueño con que me ames otra vez.
Te amo,
vivo pensando el nosotros por última vez.