hysabho Emore Aquila

CARTA A MI HIJO

Como dejar de sentirte, como dejar de imaginarte, tu rostro, tus pequeñas manos, y todo al final toma forma con tus latidos, la nostalgia se marcha te siento tan mío, mi cuerpo cambia y no tengo miedo sé que estas aquí conmigo. siento q puedo hablar contigo mientras creces, hablamos el mismo idioma con tan solo pensarnos, sufres conmigo y celebras mis alegrías todo compartimos, nos gustan las mismas cosas, que antojo tengo; de tenerte ya en mis brazos, camino ya más lento sé que todo está listo para tu llegada, sé que el dolor sabrá a gloria cuando al fin pueda contemplar tu carita mi pedacito de cielo, tendrás tanto de mí y mucho de él, al fin junto a mi pecho te admiro mientras las lágrimas caen lentamente por mis mejillas mientras acaricio las tuyas, que indescriptible sensación la de ser lo q soy ahora y que orgullo poder llamarme tu madre, mi niño, cuantas noches en vela vendrán y todas ellas serán gozo al verte despertar sonriente y cuando al verte dar tus primeros pasos sabré q debo protegerte estas ya más inquieto, tu llanto y tu sonrisa me acompañaran y no habrá nada más en mi pecho q este amor tan diferente tan limpio, que me hace amarte con vehemencia, y se regocija al escucharte decir al fin mamá. ya te veo correr más fuerte cada día y se en mi corazón q el tiempo pasa, mi rostro cambia los años se llevan la juventud y a ti te falta tanto por vivir, ya no puedo protegerte en mi regazo, solo puedo orar y llenarte de bendiciones, estás listo para el mundo y yo para partir, me has  dado tantas alegrías y hemos llorado juntos nuestras penas, compartido tus logros , tus amores y desamores, pero se q al llegar el ocaso te dejare con nostalgia por q eres mi vida, y toda ella t e he dedicado.

Estas aquí junto a mi lecho, cuidándome como tantas más yo pase vigilando tu sueño en aquellos días q tanto añoro, me tomas la mano y recuerdo cuan pequeñas fueron al comenzar esta aventura, Dios es tan sabio en sus designios y tan bondadoso con la mujer, dar vida es tan maravilloso y cuidar de ella un privilegio, saber q lo hiciste bien una recompensa.

Gracias Dios por todo lo que he vivido pero sobre todo por el milagro más grande que hiciste en mi vida: ser madre.

 

HYSABHO