El valle…su tumba.
Volando las cenizas hacia el extenso valle
parecen las burbujas en boca de los niños,
aunque globos no son, despiertan fríos sentimientos
con corazones rotos despiden a quien aman.
Han cremado su cuerpo mas el amor persiste
riegan su polvo en el verdor porque así lo quiso,
mas sus almas se constriñen de dolor sangrante
pues no quedará una simple tumba para llantos.
No piensan como aquel que despidiose a su gusto
haciendo su voluntad por encima de otros,
pues sabe que ahora tiene tumba majestuosa
y con la primavera se vestirá de flores.
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MIRIAM RINCÓN URDANETA