Nadie se puede imaginar
Lo que siento cuando la veo, Nadie sabrá quién es mi soñar
Y cundo esta cerca de mi muero,
Tiene una mirada de reina y hada,
Es preciosa en todo su cuadro
Dibujo tu silueta, mi dulce amada
Y tú me miras y me dejas desgarrado…
Ya que no me das, el beso enamorado
Y me tienes en un sin vivir, amargo
Sal de tu silueta y acepta mi legado
Abrazando mis constantes, con dialogo…
Dulce flor de primavera, te quiero regalar,
El mundo entero entra en mi apartamento
Y bañarme con tu mirada, particular
Que me deja muy apocado y descontento…
Ya que no me regalas ningún beso
Y yo quiero empaparme de tus besos
Y sentir dentro de mi todo tu cuerpo,
Vella amapola reina de mis deseos…
¿No entiendes que de verdad, te quiero?
Pues dame todo tu amor mi dulce verso,
Musa y reina de mis más íntimos deseos,
Y no pronuncio tu nombre, por respeto…
Tu no tienes la culpa, de todo lo que te quiero Y es formal lo que digo, dé lo que por ti siento
Amor del puro, amor tierno y sincero
Cuando te abrazo vuelo con el viento
cuando te vas, por fuera y por dentó muero...
Si tú te abrieras a mis sanos y puros deseos
Me arias el hombre más feliz del mundo entero
No me quiero aprovechar de tus dulces besos
Es mi ser y mi sentir el que necesita tu cuerpo…
Así que mi amor cura con tus besos mi anhelo
Y arme feliz mientras no llega mi entierro,
Que ojalá viva mil años más, siempre a tu lado
Y darte el amor sensual, que necesita tu cuerpo…
Y termino este poema dedicado a ti mi musa,
Porque estoy ardiendo, pensando en tu cuerpo
Y tus sonrisa mi niña, mi amor es mi camisa,
dentro de mi siempre te llevo, mi dulce Lucero.
Modesto Ruiz Martínez/jueves, 27 de septiembre de 2012 Enviado desde mi ipad