Observando refulgente el cielo de estrellas,
Donde cada una atesora un recuerdo
de lo que vivimos bajo las noches infinitas,
las mismas que ahora a mis huesos congelan .
El cielo se cubre de recuerdos
que brillan como tú lo hacías
con delicadeza y belleza,
cada vez que querías.
Las estrellas del cielo infinito
irradiar nostalgia a mi alma moribunda,
Que como estrella fugaz,
atraviesa agonizante la noche.
Cada estrella se empaña
al rocío de mis ojos que no sobreviven
a al dolor de haberte perdido,
dejando salir al hombre que soy.