Acaricias mi cuerpo
con tu insistente mirada,
tiene rato que te observo...
acércate sin decir palabras.
Tómame de las manos
y házme soñar junto a tí,
que importa si no nos conocemos,
nuestros cuerpos se reclaman.
Y bésame con la ilusión
de conocer mis secretos,
abrázame con ansias,
acaricia mis entrañas.
No me digas tu nombre,
no quiero saber de tu vida,
miremos tan solo el espejo
como dos extraños suicidas.
Házme tuya...gózame...
descúbre mi cuerpo con lujuria,
al fin mañana,no lo recordaremos
no sentirá amor el alma.
Y que importa si algún día
nos cruzamos por el camino,
quizá al mirarnos a los ojos
recordemos lo vivido.
Y así como llegamos a saborearnos,
así nos despediremos,
sin guardar un recuerdo
de este apasionado encuentro.
Seré mujer de un rato,
amante sin control,
tú,disfrutarás eso,
me olvidará tu corazón.
YOLANDA BARRY.