Pulula triste y putrefacto,
Escalando Himalayas insufribles,
Donde hambrientos y descalzos,
Con los sueños rotos,
Y la miseria consumiéndoles sus ojos,
Pepenan los niños del siglo XXI.
...Y llora, se enmudece, y revienta!
LLuvia ácida llena los mares, y las olas mueren.
Los trinos cantan desdicha en notas impotentes,
Que se pierden en ell ruido inmenso de las urbes.
Y la tierra llora a bramidos,
Grita, se desgarra....,
Mientras el hombre nada tranquilamente,
Entre plásticos, mierda y vidrios.
Adaptado yá, sigue sin remordimientos abriendo el grifo,
Y la tierra no se encuentra más,
Es collage de basura y deshechos….
Hedionda muere segundo a segundo,
Desangrada en cada tala,
Consumida por la miseria humana.