Mirada de tus ojos quiero ser
Contemplar la dulce danza de los días
Y tener por dicha tu consuelo
Respirar el aire que tú exhalas
Y admirar el paisaje que tú admiras
Sabe bien mi alma, que es mi más ferviente anhelo
Más ¡ay! vida mía
¿Por qué los sueños son realidad
tan solo cuando la realidad existe en sueños?