Ávila, 06 de Septiembre de 2004
Brota la primavera; Zarco alegre,
nace la primera flor; Clara afable,
cae la gota de roció; sermón fresco,
aparece la mañana; ardiente despertar,
¡Acaricio por primera vez tu rostro!
Llega el momento, aire insolente,
te miro a los ojos; verso agudo,
vibran mis labios, aliento deleznable,
encamino mi destino; paso endeble,
¡beso tus labios, sublimes de pasión!
Ermitaño del destino; lejano horizonte
encrucijada de éxodos: inexplorables miedos,
embeleso de palabras; burdo silencio,
miedo Afligido, renace turbio anhelo
¡beso tus labios, excelsos de ternura!
¡Muero antes; retoño tú alma!
Yo se que estas en mi y que el destino es como el mar,
Un horizonte azul y la ilusión de navegar,
Un día llegaré desde la orilla hasta el final.
viviré con los que aman de verdad.
Wicttor