SONETO
Que amo el mar es mi honesta confesión
es lo que a la prosa el verso uniría
discutir de inspiración sobraría
puesto que el mar está en mi corazón
El cuarzo que la mar salada hería
profundidad marina es condición
de la inmensidad que causa impresión
a ese mar presuroso volvería
Océano milenario navega
se termoclina el escéptico Atlántico
Allí la ternura de mar relieva
Piélago del vasto Continente ártico
sustancia universal mi verso eleva
revigorizando al Índico y atlántico
Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano
Guatemala, C. A.
Termoclina: donde la temperatura cambia