CABALLITO
No sé a quién bendecir primero
si a Dios que te hizo
O a ti por ser tan hermoso
Imponente te ves parado
en tus cuatro formidables patas
esperando mansamente
a que te carguen
¡Y esa melena gruesa
cayendo cuesta abajo
rutilando con el sol!
Siendo pesada tu carga
ni te inmutas
Simplemente metes el cambio
de fuerza y arrancas a andar
aunque se quiebren tus huesos
Si es agilidad que te exigen
nunca esperas una segunda orden
para meter el cambio de velocidad
¡y que se tenga bien el jinete!
Y es la babaza fluyendo
el termómetro regulador
que indica recalentamiento
¿Qué habríamos hecho sin ti?
Sobre tus ancas nos descubrimos
Libramos las más feroces batallas
Conquistamos lindas mujeres
Rescatamos damas raptadas
Y liberamos pueblos
de invasores y de la esclavitud
Rompimos yugos,
las más gruesas cadenas
Buscamos el esquivo alimento
Llevamos el enfermo al hospital
y el muerto al cementerio
Desde tu silla en cuero
se dieron las más pérfidas órdenes
Se izaron altivas banderas de la patria
y cayó herido el más fuerte guerrero
Arriba tu humildad, tu paciencia
tu fortaleza y tu tolerancia
escasas virtudes por siglos
en quien te monta y dirige
Tal como hacemos contigo
a los lados de nuestros ojos
hemos colocado vísceras de cuero
que sólo nos muestran un solo sendero:
¡El camino del odio y la destrucción!
No hay bestia más fiel
que el caballo
No hay bestia más terca
que el hombre
Norman Alexander Agnär
(06102006)