Madre no ensucies tu rostro con vanas lágrimas
Es un vertiginoso adiós desconsolado,
Existiré de nuevo junto a ti
Con triunfos bajo el brazo
No temas que te olvide
Nunca te suprimiría de mi vida
Búscame en los momentos de nostalgia
Quizás mi vos y un te quiero te den alegría
Cuando retorne te diré gracias
Porque dejaste que surgiera en mi un nuevo existir
A ti debo, el caer y levantarme
A ti solo a ti debo el despuntar de mí vivir
Te amare en la distancia de kilómetros
Porque mi corazón siempre estará a tu lado
Gracias por tu eterno amor
Y por tenderme la mano…
MARINEL GUERRERO