Juan Senda

:::QUIERO MORIR CON ELLA:::

 

QUIERO MORIR CON ELLA

 

Los edenes están verdes, más verdes son tus balandros de pura seda

la senda que conduce a tu vereda está adornada de tus divinos besos

y de las inmaculadas brisas que besan tus magos cabellos de aguas tiernas

que te suspiran con vehemencia como las inaccesibles estrellas.

 

Pequeña mía, eres como la chispa de luna cándida y blanca

como la cantinela de la cigarra en las noches cuando ella sueña,

los maderos de mi barca se inclinan por los dedos de tus mareas

floreciendo con las líricas sinfonías de la esperanza

que fantasean tus venerables y pulcras pupilas.

 

Compréndelo amapola mía y de los campos sensitivos,

Paloma de mis campiñas, está desesperación que tengo por no tenerte

es más profunda que el abismo roto,insondable piélago, frío y oscuro.

Amapola de mis campos libres cuántas veces bese tus delicados pies

y embellecido tu boca con las aguas desnudas de la lluvia loca.

 

Ven ángelus de la tarde  lleva  a mi diosa a los mares de Venecia

y expándame en las azules albas  y en los trigales de tus primaveras

para que me bese como besa el agua del mar a las ávidas arenas de la playa sola

encáuzame en los ríos de tus ojos y en tus cañaverales y zarzos  de tus pestañas.

 

Acaríciame como acaricia la lluvia a los campos adustos de la tierra árida

que bendita se inclina gratificada y besa los pies del cielo,

¡Oh! vientos del norte traedme a mi Sibilina hacia mi esotérica barca 

quiero morir con ella en las alfombras y plumas de sus solitarias espadañas.