jesusmoreno

Soñar no cuesta nada

 

Es dicho que soñar no cuesta nada, es un error. Soñar tiene precio, y ese precio es la decepción. Soñamos cuanto queremos y al no cumplir nuestros sueños sufrimos, pues nos frustramos… ese es mi caso, lo he vivido. Trato de controlar aquellos sentimientos que surgen después de la decepción de un sueño frustrado pero es casi imposible, soy un ser humano. Qué sueños tan fantásticos nos invaden, en ocasiones sueño lo que la mayoría de personas desean tener; dinero. ¡Dinero! El maldito dinero, cochino, crápula, pero útil el muy degenerando, pues, vivimos en una sociedad que literalmente se mueve a causa de este, existe una frase que dice: “no se mueve una hoja de un árbol sin la voluntad de Dios” pero en realidad debería ser: “no se mueve una hoja de un árbol si no es remunerada debidamente (vacaciones, aguinaldo, seguro…)” es que hasta la espiritualidad se mueve por causa del dinero, que si bautizos. Dinero.  Que si me encontré con el amor de mi vida y deseo casarme, dinero; es que hasta el cura quiere parte del botín, contándolo entre la comida, las bebidas espirituosas…  hasta cuanto… Pobres creyentes Venezolanos (y eso que no nombre la navidad).

Me desvié del tema, hablaba del precio de soñar, el cual consistía en la decepción; analicemos: ¿Cuántas veces hemos pagado este precio? Yo, infinidad de veces, el más reciente sueño frustrado, es decir: “mi más reciente decepción” fue amorosa creí que agarraba el cielo con las manos, todo era color de rosa, buen sexo, alguien que decía amarme, ojos claros... ¿y que vino después? Una decepción, todo era una quimera. Pero ya estoy mejor, “OJALA SE MUERA LA MUY HIJUE…”.

¡Ah! Soñar ¿Por qué parece que mi espíritu fue creado exclusivamente para soñar? No pasa ni un minuto en el día en que no sueñe, incluso podría decir que es casi como una necesidad fisiológica, es tan solo estar con la mente ociosa y me vuelvo energía y viajo de aquí para allá, hablo con los personajes de mis novelas en progreso, con mis ex amantes, con los prospectos, con amigos, enemigos… una vez incluso soñé casándome con Lady Gaga, Pero lo mas fatídico llega cuando sueño con ser rico, ¡ah! Que barbaridad, tengo carro, ropa Gucci, Prada, zara, bershka, incluso me he visto con bolsas de Carolina Herrera, alardeando a mis amistades, si, debo confesarlo, me veo con bolsas de carolina herrera posando para mi S4, para luego subir dicha foto en Facebook, twitter, instagram, tumblr... cuantas mariqueras inventan para agobiar al hombre, que decadentes nos hemos vuelto, con eso del culto a la apariencia, claro que se crean con otros fines pero... ¿Qué no hay sobre la tierra que no pudiese ser usado para acrecentar el orgullo del hombre?

 Mi lucha constante es dominar esos pensamientos fútiles y concebir solo pensamientos “útiles” como por ejemplo la construcción de un ferrocarril que conecte los andes con la capital, y asi transportar materias primas mas fácilmente preservando carreteras, además de finiquitar un poco la corrupción de los Guardias nacionales en las alcabalas y… blah, blah, blah, Una fabrica de papel ecológica en base a los despojos de la caña de azúcar, terminar de escribir mis novelas o si quiera un miserable cuento, diseñar los edificios mas fantásticos de América Latina y el mundo, construir la nueva capital Venezolana, algo así como la Brasilia de Brasil. Esos si son sueños que valen tener, con ellos no pago el precio de la decepción pues… no quiero decir que no los lograre tener, pues eso me entristece. De seguro algún día lo lograre cuando sea presidente de la Nación, al menos para cumplir los sueños industrialistas, los demás, esos de ser artista: diseñar, dibujar, escribir, esos los puedo lograr, ahora es cuando, tengo lo necesario: “aire para respirar”.