No voy desentendido de la vida,
ni la vida se marcha entretenida,
solo que me desvivo poco a poco,
por tantas cosas que me vuelven loco.
La fuerza que en mi ser se consolida,
no logra que del todo bien decida,
sintiendo que a veces el cielo toco,
y otras que caigo al suelo…Me equivoco.
Pero la gloria que el acierto suma,
y el yerro, aparente nos la resta,
la oportunidad vuelve y nos la presta.
Nada extraño, simple realidad,
la vida es; constante oportunidad,
no dejes que la tuya se consuma.