Adolfo Cano

CAPERUCITA DE CIUDAD

                                                      Cuando era niña mi mamá solía decirme:

                                                          ´Las niñas no van a la tiendas´

Calles como caminos

Y muros como montañas

Es el paisaje en que vive

La rosita de esta historia.

Entre callejones y túneles,

Cruzando esquinas y cárceles,

Y depredadores con apellidos,

Va y viene la niña bonita

 

Sin flores ni espacios libres,

Canta y baila la niña bonita

 

Adulta antes de tiempo

Al cuidado de los menores

Igual, que de su abuelita

Forja su vida sombría

La niña sin capa roja

Llamada caperucita.

 

Sin conocer las escuelas,

Sin saber lo que es el juego,

Va creciendo en el trabajo,

De la casa y de las compras,

La humilde caperucita.

 

Sin flores ni espacios libres,

Canta y baila la niña bonita

 

Una mañana cualquiera,

su mamita la ha mandado,

A la tienda de la esquina,

Con la canastica en brazos

Y una papelito allí puesto:

Dietéticos para la abuelita

Y víveres para almorzar,

repite por el camino,

La pequeña caperucita

 

Allá la esperaba el lobo,

Dispuesto en el mostrador:

De dedos gordos y mugrientos,

Sin colmillos y sin dientes

Y con ojos inyectados,

Miraba hambriento y excitado

A la dulce caperucita

 

Con sus garras de hombre lobo

Se entretiene con la niña

debajo del mostrador.

 

La asustada caperucita

Cree que el juego del lobo

Es un pedido olvidado

En la nota de mamita.

 

Sin flores ni espacios libres,

Llora la niña bonita

 

Algunos años más tarde, 

la jovencita recuerda

La inocencia que perdió,

Que por culpa de aquel lobo,

Un río de sangre por sus piececitos corrió.

                                                                                             ABRIL, 2014