Crestas blancas como el Alba,
Blancura inmaculada,
De formas seductoras
Que culminan las montañas.
¿Qué enigmático poder,
Qué fuerza suprema empleas
Para atraerme
a recorrer tus entrañas?.
Disculpa mis pisadas
Que profanan la esbelta silueta
que dibujan los vientos
en tus nieves cimeras.
Pero es que me siento
Parte de ellas,
A pesar del vértigo
Que me induce a temerlas.
Crestas onduladas,
Por la nieve acumulada,
osadas cornisas
que a la gravedad retaban,
Unas amenazantes
Y otras armoniosas
Como las curvas
De una guitarra.
¿Por qué arista amada,
Cuando sueño con una montaña
Eres tú la elegida
Para lograr conquistarla?.
Elda 13 de Agosto de 2014
Jesús Gandía Núñez