Gabriel

De mi gaviota secreta

Diciembre de 2012: el planeta se detiene.

2013: ¿el tiempo vuelve a nacer?

 

Las alas de Gabriel comienzan

donde tu lágrima ignota

fue perdida en palabras de otro día.

 

Tus plumas de gaviota

volaron con la tarde

llevando mi pueblo en su recuerdo.

 

Mi cuore te besó ese día

en que los álamos incesantes

renacieron en tus entrañas,

mujer querida

sin rastro de alcoba,

 

mas tu vuelo de sombra

en el inicio de las Verdades

alzó las piedras de los laicos

y les dio fuego entre tus montañas.

 

Soy ermitaño del silencio

que aún no te encuentra

en la tierra del Destino

y el color desconocido.

 

Siembro letras sin delirio

y te escribo sin poemas.

¿Me darías el azul si te lo pido,

Secreta?