Bendecido7

Estaras en Brazos Forasteros.

El corazón del niño inquieto está palpitando,

recordando esa perla que tus ojos atrae,

susurra tu nombre en cada latido simulado,

y no tiene lágrimas,  la sequía la hostiga;

por tanto llorarte, moribundo ha quedado.

 

Cuando tú aroma aparece en mis cortinas,

extraño tanto el dulce sabor de tus labios,

y sin pensarlo bien torpemente yo fenezco,

en la ola de aquel alcohol maldito, ¡me ahogo!

¿Porque tus colores ya no brillan en mis ojos.?

 

Cuando tu recuerdo a mi mente alborota,

cual torpe soy para aceptar mi objetivo,

pienso en mí, qué, razón suficiente tengo

para no buscarte nunca por esos senderos,

que todos nosotros, a diario transcurrimos.

 

Encadenaré mis penas en aquel abandono.

alimentaré con versos que mi alma dicta,

si con el pensamiento deletrees esta líneas;

sabrás de antemano, que por ti /me muero/

-aunque tú descanses en brazos forasteros.

 

Todos los derechos reservados de esta expresión poética. Elías Lucas