alicia perez hernandez

Cómo sería vivir en un mundo de niños?

Cómo sería vivir en un mundo de niños?

 

Me gustaría que volviéramos a ser niños

y que viviéramos en un mundo de niños.

Con su inocencia y su nobleza

todo lo perdonan, no les cuesta

ser dulces y amables…

Muchas veces angelicales. Cuando acarician

su perro y lo besan. Cuando abrazan a mamá o, papá,

cuando llega el hermanito nuevo y lo quieren cargar,

sin celos, sin cuestionar, se unen a la alegría

de sus padres por el nuevo ser que ha llegado a casa.

son tiernos, cariñosos, comprensivos, sin discriminaciones,

aceptan que no pueden ir a, donde no los puedes llevar,

a veces no entienden lo que está pasando, pero son dóciles,

si les dices, es platica de grandes, se retiran con su carita triste,

en fin, que los niños, nos dan lecciones todos los días,

De fe, amor, confianza en ellos mismos.

Sueñan con ser doctores y, curar a toda la gente

O con ser arquitectos y, construir casas,

para los niños que no tienen.

Nosotros somos todo lo contrario envidiosos, maldicientes,

falsos, fingimos ser buenos amigos y por la espalda damos la puñalada,

prepotentes, orgullosos, mezquinos, nos gusta hablar de los demás,

no nos redarguye lastimar, herir, poner en contra a los amigos.

Somos falsos y hipócritas, fingimos que nos caen bien los amigos.

Ofendemos con insinuaciones, ponemos dos caras.

A cuántos nos tienen por buenos gentes? cuando somos

buenos para amarrar navajas...

y hacer que haya enemistades entre nosotros,

parece que en vez de amar la vida, estamos resentidos con ella.

En fin que somos adultos conflictivos.

Mientras que los niños son todo lo contrario.

Qué padre sería que viviéramos en un mundo de niños,

Dulces, tiernos, cariñosos, abnegados, humanos, compasivos,

Generosos, consecuentes, perdonándonos unos a otros,

Sin dobleces, sin falsas posturas, sin hipocresías,

Creo que buena falta que hace que nos hagamos como niños.

En un mundo desordenado y vacío

de todo sentimiento de humanidad,

y caridad cristiana estamos lleno de odios,

guerras, hambre, miseria, ancianos abandonados,

esta muriendo nuestra tierra por contaminación.

Mucho podríamos hacer unidos

Viviendo en un mundo de niños 

PENSANDO COMO ADULTOS.

 

Alicia Pérez Hernández… México

No es la pluma la que escribe, es el alma

Todos los derechos reservados©