Tengo hambre de ti; sed de tus besos,
que sólo poseyéndote me sacio.
Ansío penetrar en tu palacio
en el que tengo libres los accesos.
Excitarnos los dos, con embelesos,
del goce de la copula prefacio,
perdiendo la noción tiempo y espacio,
abandonándonos al sexo, obsesos
Algo de lo que el sexo es consecuente:
el amor que nos une y nos envuelve
es del sexo, también, causa eficiente
Y es con esto que la ecuación resuelve:
pasión, sexo, amor; amor del bueno,
el uno en el otro ambos se ensuelven
Moscú, 7 de junio 20XX