A. Martinez

Colibri

Desgranando la noche

pasas sobre mi techo,

dejando caer las

estrellas a tu paso,

cruzando rauda

para que no te toque,

para que no te bese

ni con el pensamiento.

Un día he de alcanzarte

fugitiva luz de melancolías,

un día te atraparé en una

fina red de niebla,

invisible y poderosa.

Entonces, serás mi mariposa,

mi colibrí azul libando néctar

en el jardín de la memoria.