Vine de la triste nada,
nada vacía y a solas,
existente.
Nada me impuso un destino
nada me trajo a mi sitio,
donde escribo.
Nada me puso a mi lado
gente que son más que nada,
más que todo.
Nada me dio la poesía,
me hizo abandonar la rima
en mi poema.
Llámalo nada, azar, Dios, física, química, energía.