Araceli Vellber

Seria feliz.

Si fuera capaz de colgarme en tu pelo

y vivir en él permanentemente

y dar la vuelta al mundo

y mover aquellas pequeñas cosas

que al final nos hacen grandes

sería feliz.

Si vinieras a ofrecerme tu boca

y yo, a regalarte mis labios

y si fuéramos capaces de juntarlos

dejándolos sellados, como las alas de las mariposas

sería feliz.

Si me regalaras una palabra

y yo fuera capaz de construir cien frases

y una de ellas, te enamorara

sería feliz.

Sería feliz

si llamara a tu puerta

y tú la abrieras con tu mirada

manteniendo la piel tensa

justo hasta el momento de desprenderse tu ropa,

una vez desnuda,

volvería a ser feliz

y serviría un desayuno frio en tu pecho abierto

y si la puerta quedara cerrada con nuestros besos

hasta las horas que jamás fuéramos capaces de llegar a contar

sería feliz.