jorge enrique mantilla

HERMOSA DE OJOS TRISTES

HERMOSA DE OJOS TRISTES

 

La noche fría y húmeda carcome mi integridad

Tus ojos tristes, invaden el camino de la soledad

A veces se ponen saltones, que resaltan en la oscuridad

Quisieran hablar a lo lejos, pero la brisa no deja escuchar

 

Tus ojos tristes mujer, esconden secretos que no quieres revelar

Serán que están ciegos de tanto placer y amor por dar

A veces quisieran dejar de mirar, sin esperar ni preguntar

La tristeza se refleja en tu rostro, tu silencio, quisiera acallar

 

Con tu mirada ida y a lo lejos, pareciera que se fuese la vida

Que derraman lágrimas de llanto, humillada y perdida

Que levantan las penas de tu alma, acongojada y sufrida

Un manto cubre tu rostro, como sombra desvanecida

 

Tus ojos tristes, no tienen lágrimas, vacías las cuencas han quedado

El dolor acecha tu rostro en llanto perdido y profundo

La luna ilumina tu sombra, la soledad, en silencio se ha marchado

Los destellos del amanecer, han vertido tu pasado de errante vagabundo

 

El final del horizonte, se torna lúgubre y vacío

Como las playas, sin arenas ni burbujas de mar

Que reflejan tu mirada, llenas de fantasías, pausadas de tu caminar

Donde el pasado se convierte en eternidad, de ojos sombríos, abandonar

 

Tus ojos tristes, recorren la llanura, como ciego desbocado

Llorando lo trillado, con ruegos que acechan lo buscado

Como quisiera verlos brillar y la alegría del beso deseado

Los luceros en la noche callarán, en mi regazo exclamado

 

Ojos tristes que me miran y me hieren el corazón atormentado

Ojos tristes que me hacen suspirar y mi mente desvelar

Ojos tristes que me engañan de reojo, con tu mirada acariciado

Ojos tristes que callan mis gritos lastimeros, sin eco, poderlos encontrar

 

Que hay en tu mirada, que parece un camino desierto y polvoriento

La agonía triste ojeada, sin horizonte perdida clama

Algo me quieres decir, con tu tristeza me hiere el sentimiento

Como abrir tu corazón de alegría, con llanto que por mí, derrama

 

El amor brilló en tus ojos, pasando de tristes a radiantes

Hipnotizó mi mirada perdida y lamió mis labios sangrantes

No quiero besos de nadie, solo los de mi querida amante

Que la brisa húmeda calme mis ímpetus, de ésta mujer inquietante

 

Que las lágrimas recorran nuestros cuerpos, desnudos flotantes

Acompañados de la luna, que esta noche sea para los dos, gratificante

El rocío del amanecer nos coja en un sueño de amor incesante

El fragor de nuestros cuerpos, sea el silencio, de los ángeles agonizantes

 

Que no haya soledad, ni tristeza, adiós a toda melancolía

Qué importa que la noche nos arrope al fragor de un nuevo día

Desterrar la tristeza de tus ojos y brille por siempre la alegría

Olvidemos tu mirada perdida, ya que todo pasa y todo se olvida

 

Tu amor me clava la mirada, como huracán con ráfagas desmedido

La alegría de tu corazón, abarca todo mi ser, en tu cuerpo perdido

Como rosas del jardín florecidas, en las manos de mi mujer querida

Cierra tus lindos ojos, para declamarte un susurro de amor, sin luz encendida

 

Tus ojos tienen sabor, de amor sin llanto

Quisiera pedirte que desabrocharas el hinojo de tu encanto

Para ver en su interior, la ojeada alegre que hoy quebranto

Vivir unidos por siempre, sin la mirada que nos arrebató y nos llenó de espanto

 

“joreman” Jorge Enrique Mantilla – Bucaramanga sep 12-2015