Porque te ando encontrando en todos lados, y más que nada cuando cierro los ojos.
Recuerdo tus ojos, tus besos y tu aroma y sé, que todo está perdido.
Que tu mano agarra otra mano, y que tus ojos de frío diamante ya no me miran.
Y es tan doloroso amor, tanto que el sórdido dolor quema todos los días.
Yo sabía que no estabas conmigo, pero hoy más que nunca me quema la agonía.
Hoy son tus besos tan lejanos, y tus caricias recuerdo tan frías, que no sé amor, como haré para seguir viviendo con tu partida.
Que tu nunca me leas, y nunca me escribas, y que estos versos amor, floten a la deriva.
Pero ellos te están buscando, y esperan algún día encontrarte, para darte una caricia susurrante, cargada de letras suplicantes que digan, aún no te olvido.