Con las lagrímas del corazón
a tu ser una cuna,
con la estaca que ahora hiere
a mi corazón, para ti
aria una cuna para que al viento
susurres que siñadora eres.
Y con un beso como lema
el horizonte cortaremos en dos,
para que cuando quiera mi ser
verte, sin remordimiento
poder cantarle a tu corazón
una sonata de miles de versos.
Que con el café de la mañana
a mi imaginación dejo volar
para escribirte a la luz
de un sol de invierno mil palabras
que a tus labios lleguen.
Y como un mendigo llorar
mendigando besos al
olmo, que ahora me niega tu
amor, con la distancia
que de aquí a tu piel hay como
lema de una sin razón.