Hoy, que dejo Madrid luego de querer conocerla en tres días,
los más soleados de mi vida
me doy cuenta de lo enamorado que vivías
en esas calles con estilo colonial.
Quizas te recordaban a las de tus varias ciudades,
porque como siempre me repites entre risas
tu tienes algo de todas.
De la que vió nacer,
de la que te dejó crecer,
de la que dejó conocer,
de la que te enseño amar
y la que te ayudó a madurar.
Estos días en los que nos tocó paro al viajar por el metro,
intentabas mostrarme mucho a pesar de ver poco,
de conocerla en pleno verano con la luz y el calor
procurando aprovechar al máximo cada día,
recordaba la distancia que hace mucho o poco, tuvimos que superar.
Tu y Madrid, la especial entre tus ciudades,
se que siempre volverías,
porque sabes que tendrás a los amigos,
una terraza,
una copa de vino,
una buena charla
y un paseo por el retiro,
aunque sabes que nada de eso fuese especial,
si no fuese conmigo.