Eróticos movimientos me brindan tus caderas.
Danzas al compás de una tenue melodía, con tu mirada fija cual cazador tras su presa.
Te acercas sigilosa, hondeando tu belleza;
Serpenteando los obstáculos trémulos de mi habitación.
Mis manos te atrapan como a un vulgar ladrón, llegan a tu garganta alardeando su destreza; asfixiando tu silueta; recorriendo tus silencios atrapados en tu piel.
Gimes con un cuidado tan sutil e irrelevante, excitando mi lujuria aumentando mi delirio
Como el más mordaz verdugo
Sentencio tu aliento al infierno de mis labios;
decapito tu lengua con el filo de mis dientes
Y mi boca se convierte en tu sepultura sin cruz.
Doblego tu cuerpo bajo mi espada tibia y flameante; entonces..
Con la virilidad más álgida, la penetro sin misericordia ni piedad en la parte más húmeda y resignada de tu móvil somático.
Tu pubis lleno de sombra y agua testifica mi febril relato.
Mi espada ya usada entra y sale de tu cueva oscura blanda y prolongada.
Incesante en su arritmia agónica grita con delirios de poeta trágico
¡Muerte… Muerte ¡ explotan sus venas por la presión atómica de su sangre blanca.
Muere… Muere ¡… muere en su lecho candente y húmedo
Mi deseo a mujer prohivida
Mi cuerpo en tu hades tibio.
Mi espada en tu cueva blanda (Ya no soberana. Ya doblegada)
Tus senos agitados por la batalla escrita
Se esconden en la bóveda abierta de mi jadeante boca
Enredado en tus brazos color de rosa
Me flagelo con tus aguijones y tus espinas
Con tu piel con sabor a diosa
Con tu placer con olor a rima
Oh mujer ¡ de mis encantos mágicos
Hazme el amor con tu canción perfecta
Déjame existir para protegerte.
Déjame vivir para soñarte
Déjame morir en tus caricias.
No se si esto es el final o el comienzo
De lo que fue, de lo que es , que se hizo, o que aun no se ha hecho.
No se si es amor, pasión, atracción, combinación de lo real o
Simplemente sexo. Tan solo sexo.