mariano777

¡COMO EL VIENTO!

Avancé como la ventisca

que sopla en la montaña

donde mora el cóndor

señor de las tinieblas

en la sombra de la niebla.

 

Me lancé como el colibrí

con la fineza del roció

sobre las flores del estío.

 Apresuré mi andar

como el río sin barrera

que con afán de llegar

 no detiene su carrera.

 

Así avancé

buscando su piel

de pétalo y de porcelana.

 Como la perdiz con su arrullo

en la alborada

y su silbido de la mañana.

 

 

Esperé al amanecer                                

que  traía el alba desde oriente

para besar sus muslos

con la tibieza del Sol naciente.

 

 

Me arrimé con el impulso

de mil pájaros eróticos

con la suavidad

de sus picos de cristal.

 

Fui mas allá de la vida

y de lo extraño y llegué

suplicante

como un manso  penitente.

 

Insistiendo  persistente

como la aleta incansable

de un pez en el  mar.

La acometí como el rayo

etéreo de la luz

que desnuda las sombras

con suave lentitud.

 

Igual que la tranquilidad de la marea

que no violenta al mar.

La invadí como un buzo antiguo

que busca perlas con paciencia

en otros mares

y en el de Omán también.

 

Los gorriones de su pasión                      

cayeron desde el cielo

y recién me detuvieron

sus suspiros extenuados.

…………………………………..