Chirría el llanto del tiempo
cuando mira atrás haciendo recuento
de la barbarie cariacontecida...
Negocia el dolor insurrecto
adjudicando preventivo analgésico
a diestro y siniestro...
Enternece el beso del hijo
mientras descansas tu eterna ilusión
en el sofá de los agobios...
Estornuda la fábrica humo
prorrateando entre pulmones inocentes
hidrocarburos a mansalva...
Finiquita el toro en el coso
su corta vida en el encinar alambrado
entre puros, peinetas y aplausos...
Etiqueta, sí, etiquétame de raro
porque hablo con el árbol centenario
que mañana será serrado...
Ennoblece el añoso mendigo
al ser humano del planeta del disparate
y no un conde, el rey o un duque...