Una gaviota vuela bajo sobre la marea alta,
Se acomoda al viento fuerte que estremece
El vuelo de sus alas,
Alejarnos del peligro ayuda a sobrevivir un instante,
El pescador acomoda su balsa,
Perdió la noche; pero gano una pesca,
El pez pierde su abrigo entre sus manos,
más allá, a lo lejos desde la playa se divisa,
un turista comer pescado y patacón,
lo acompaña su plato una ensalada,
nadie pregunta al pescador como alimenta a su familia,
el pescador mitiga su hambre; el turista la degusta,
un pez que no vive; pero engullido es energía,
el sonido de la brisa que viene del mar
se desliza por mis oídos,
he perdido con ella, la lista de mercado; se la llevo la marea
quizás decía… un kilo de arroz, un coco… y un pescado,
un litro de aceite y algunos limones para darle gusto,
tal vez se lo compre al hombre que acomoda la balsa,
la brisa trae el sonido de un acordeón, que enamora,
lejanas añoranzas invaden nuestras vidas.
--- romo --- 2016 --- Colombia