Destello del cielo,
inadmisible momento del día,
la lucha entre el quiero y el debo,
realidad versus fantasía,
el deseo hiriendo al desconsuelo…
las ansias de tus besos
se sumen en la espera,
la mañana despierta en tus ojos
y siente pena sin tus labios;
luces oscuras iluminan las horas,
tu mirada... no brilla,
tropiezo permanente
con recuerdos
indelebles que deja en mi,
la fragancia de tu piel
el pulcro aroma de tus sagradas
ganas
y el gesto noble de placer
que dibuja tu rostro
envuelto en llamas
que fecundan en caricias
de fuego
dirigente de la humedad
que brota
en tu intimidad.