Tu nombre es dueño
de mis deseos a estrellas fugaces,
de mis océanos por la tarde,
del sol después de noches de insomnio,
y del arcoiris tras las lluvias de odio.
Tu nombre es dueño de mi sonrisa matutina
y de las letras que escribo a sangre fría.
Tu nombre es la causa de mi locura,
y de todos, es el amor que más me dura.
Tu nombre en mis cuentos es el punto final,
y abundancia entre la necesidad.
Tu, tu nombre es paz, tranquilidad,
es todo lo que pide mi universo...
es lo que ocupa cada verso.