Ahora no es el momento,
vete, haz como yo.
Estamos rotos,
no es hora de ponerse a contar pedazos.
Aprieta fuerte el lado izquierdo y sal de aquí. Dejé la puerta entreabierta.
Te vas a mirar las heridas mientras te alejas, lo sé. Yo también lo hice.
Pero si nos queríamos.
Pero si yo me sentía plena y tú saltabas hogueras.
Pero si llevaba escrito nuestros nombres.
Continúa hacia delante,
ahora no es el momento,
llegará el frío si te detienes
y los recuerdos no arden; solo queman.
Huye,
sigue la coordenada que no duela
-esa es la buena-
y no te detengas en los portales;
la miseria siempre tiene en ellos
huecos y alquiler.
Vete,
huye
y escúchame amor mío: no te detengas, ahora no es el momento.
No te detengas. No hagas como yo.