Hoy hay palabras poco amigables
que rondan esperando las use
saben estoy cansado, o tal vez triste,
podría ser el momento de darles vida.
Son palabras exhaustas y vencidas,
portadoras de siniestros augurios,
inevitables tragedias y tinieblas,
rondan cuando se niega la vida.
Mas allá, hay algunas que miro de reojo,
en cuclillas, resignadas, pero alertas
esperan les dibuje una amable sonrisa
para lanzarse al encuentro y ser vida.
Palabras amigables llenas de sentido,
fieles, cristalinas como gota de rocío,
las que germinan, las esenciales,
las primarias, las que dieron origen a la vida.
El silencio quiere conversar conmigo,
con la palabra muda que sale de dentro,
que palpita en la sangre o nace en el trigo,
fusión sideral... y la vida viene al encuentro.