A SANDY DURAN
Desde que tú apareciste en mi vida
la oscuridad y el hastío, acabaron.
La tristeza de sueños no cumplidos
y ese rumorcillo a fatalidad...
Que llega a rondar la mente
de todo aquel que arrastra una pena
cuando un amor se va...
terminaron.
No se lo digas a nadie
pero cuando clavaste tus ojos en mi
sentí un aturdimiento tal, que me vi
prisionero de la más bella mujer.
No se lo digas a nadie
pero fue en el jardín de tu cuerpo
donde hallé, aún, humedecida la flor
y me perdí, en tus aromas y tu miel.
Delalma
15/07/2017
Lima.