Bvalltu

No hay más espejos

Hoy sé que la verdad no está en esa luz clara,

ni se revela impúdica delante de un entierro,

ni resplandece orgullosa tras un juez triste y dudoso 

ni empaña los espejos de mis muchos hoteles 

cuando me afeito y me miro y sangro entre mis lágrimas. 

Renuncio a esa verdad que de verdad no era 

la que me hirió la vida y humilló mi espalda 

y me hizo hincar una rodilla joven 

en un suelo plagado de espinas de futuro 

y me robó entre llantos un cielo promisorio. 

Hoy he sabido al fin que es una impostora 

que usó siempre las ropas de mis vanos sueños 

y me engañó la vida y me tumbó en el suelo 

donde al morir intuyo su cara tras un velo 

de certezas que adoré y adoro aún, muriendo. 

No hay más espejos ni espuma ni cuchillas 

para quien ya no hay hoteles ni encuentra un cielo.