Esteban Mario Couceyro

Mañana clara

 

Mañana clara, llena de rumores

de pájaros, el aire como pocas veces

tenía esa identidad..., casi tangible

respiraba y el aire

se venía a mí 

en una profunda comunión.

 

Los colores de todas las cosas

me parecieron justos, definitivos

todas y cada una de esas cosas

tenían color, hasta la más oscura sombra

impresionó la mirada.

 

Todo hizo que fuera apreciado

expandí mi ser, hasta confundirlo todo

en una apoteosis

como nunca hube experimentado.

 

Sorprendida, te acercaste a mí

y en tus ojos, comprendí

qué poco, me quedaba por vivir.