Soy culpable señoría,
soy culpable lo confieso
ante Dios, ante la Biblia:
¡soy traficante de versos!
Condéneme si usted cree
que escribir es un delito
e iré a prisión por ello,
igual que fue Jesucristo.
Si traficar con poemas
merece ser castigado,
mande la peor condena
o mejor... crucificado.
Jesús murió por su fé,
yo moriré por mis versos
y con gusto gritaré:
¡soy traficante lo acepto!
Trafico con las palabras
si considera un delito
escribir como yo escribo,
entonces dicte sentencia
que espero el peor castigo.
No me aprese señoría
por algo que yo no he hecho,
no he traficado con nada
que no hayan sido versos.
Soy culpable señoría,
de nuevo se lo confieso
ante la Biblia yo juro:
¡soy traficante de versos!
Poema 7 26 de Enero de 2016